Exorcismo

EXORCISMO EN EL VATICANO

La Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián sigue siendo una cita especial para los seguidores del horror y la fantasía. Su ecléctica oferta es capaz de encandilar a curiosos con ganas de probar sensaciones nuevas y a todo cinéfago que se precie. Cada año, cientos de fieles se reúnen, con la excusa de sentir el pánico correr por sus venas, en un recomendable ejercicio de catarsis, degustando películas a mansalva. El evento donostiarra se revela como un divertido aquelarre en torno al celuloide oscuro, aunque las últimas ediciones se han visto algo mermadas debido al recorte de presupuesto, un mal extendido que ha hecho mella en la programación. En noviembre de 2015 el carnaval de las bestias donostiarra clausuró con “Exorcismo en el Vaticano”, un tostón dirigido por el prometedor Mark Neveldine, co-autor de la serie “Crank” y “Gamer”, dos buenos ejemplos de fusión entre cine y videojuegos que se pierde en esta enésima vuelta de tuerca al tema de las posesiones demoniacas. Afortunadamente, en el Teatro Principal a orillas de la Concha hubo risas a cuenta de una historia tan original como bailar un aurresku como inauguración en un sarao made in Euskadi. Por supuesto, hay una mujer que cae en brazos de Satán y un grupo de sacerdotes que intentan llevarle por el buen camino.

maggie

MAGGIE

Casualidad, este fin de semana contamos con otro estreno visto en la festival más oscuro de Donosti. La Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián invita a bañarnos en un mar de sensaciones. Carcajearse, chillar y liberar nuestro instinto, pasar miedo, conocer en persona a cineastas de culto, actores míticos, expertos en la materia… Tras una semana de intensa actividad, el rendido tributo a los monstruos de ficción, surgidos de lo más profundo del océano de nuestro inconsciente, satisface a los parroquianos. Bajo el influjo del hechizo del haz de luz del proyector, la magia habita en nuestras cabezas por unos días y expulsamos los malos pensamientos. “Maggie” también pudo verse en Sitges, donde pasó desapercibida a pesar de su premisa y curioso plantel. Lo cierto es que Schwarzenegger hace lo que puede en una trama trufada de tópicos que aburre hasta al más sensiblero. Una torpe propuesta, ópera prima de Henry Hobson, que aúna cine televisivo de sobremesa con la sobada temática zombie. Arnold encarna a un padre de familia denso que protege a su hija de dieciséis años infectada. Tarda medio año interminable en convertirse en una muerta viviente. La metáfora sobre el cáncer es tan obvia que es incapaz de brillar en una producción recibida con algarabía por su humor involuntario en el Teatro Principal donostiarra.

(textos aparecidos en el suplemento GPS de El Correo)

Leave a comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.